Número 28

Redes de investigación


Presentación:

EDITORIAL: Redes de investigadores: Soporte para la producción de conocimiento

En todo tiempo, la conformación de redes de intelectuales, de investigadores, de centros de investigación y documentación, y la interconexión entre ellas, fueron mecanismos esenciales para el desarrollo de las ciencias sociales y humanas.

No hay ciencia que se desarrolle de modo aislado; para producir conocimiento sobre aspectos de la realidad social es necesario un trabajo interdisciplinario; de igual modo, para debatir enfoques, conceptos, metodologías y resultados de investigaciones, se requieren redes de científicos que validen, complementen o cuestionen el conocimiento producido.

La organización de redes de científicos, con ramificaciones en varios lugares e interconectadas entre ellas, ha servido permanentemente para nutrir la vida intelectual, la producción y acumulación de conocimiento y, sobre todo, la circulación de ideas.

En el país, la conformación de redes de intelectuales e investigadores y de centros de documentación está ligada al desarrollo de la investigación en ciencias sociales. Su crecimiento fue reducido y lento, focalizado en las regiones de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz; por largo tiempo casi no hubo comunicación entre ellas. Sin embargo, en los últimos años, y concomitante a la apertura de las fronteras regionales, como producto de las migraciones internas, a los efectos de las políticas económicas y a las reformas del Estado, se desarrolló una creciente y sostenida dinámica de conformación de redes de diversa índole, entre ellas de investigadores.

El Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB), desde el inicio de sus actividades (1994), acompañó la formación de redes de investigadores, de centros de documentación especializados en temas de ciencias sociales y humanas.

El PIEB, en todas las convocatorias nacionales y regionales de investigación que ejecutó (26 en total), apoyó la formación de redes de investigadores, la mayoría de duración temporal, que tuvieron impactos interesantes en diversos ámbitos.

Las redes de investigadores que quedaron de este proceso, unas más visibles que otras, se constituyen en importantes referentes para la producción de conocimiento científico, para la sostenibilidad de la investigación y para la interconexión con otras redes en sus regiones y fuera de ellas.

De igual modo, con el propósito de crear condiciones para la sostenibilidad de la investigación científica, el PIEB involucró, en casi todos los departamentos del país, a instituciones del Estado, a centros de investigación, a universidades públicas y a centros de desarrollo, para que acompañen la ejecución de proyectos de investigación y para que participen en la difusión y debate de los resultados de las investigaciones.

La expectativa era que, las redes de instituciones locales, concluidos los proyectos de investigación, asuman el reto de responsabilizarse de la promoción y continuidad de la investigación en sus regiones. La respuesta fue diversa, pero con un denominador común: interés por promover investigación para contribuir al desarrollo regional.

Finalmente, el PIEB también alentó el fortalecimiento y la creación de redes de centros de documentación y bibliotecas temáticas, institucionales y regionales, especializadas en servicios de información en el campo de las ciencias sociales. Estas redes de documentación, cuyos miembros están distribuidos en todos los departamentos del país, constituyen actualmente una de las plataformas importantes para la producción, circulación y resguardo del conocimiento científico en Bolivia.

Por todo lo señalado, el fortalecimiento de las diferentes redes existentes o la promoción de otras en el campo de la investigación científica es tarea necesaria y permanente para la producción y acumulación de conocimiento y para la circulación de ideas en el país.

Godofredo Sandoval, Director Ejecutivo del PIEB.